
Sólo somos sombra... de lo que fuimos o de lo que seremos.
El presente no existe:
somos un cúmulo de historias pasadas con un ferviente apetito de mejorar lo pasado.
El presente deja de ser presente cuando lo nombras y se convierte en pasado. Pero ¿quién puede asegurarte que el futuro que planeas alguna vez será tu presente? No des por supuesto que ocurrirá algo por muy evidente que sea, porque realmente nadie sabe qué va a pasar.
Esta constante duda es la que me ha estado torturando esta semana. Y hoy más que nunca he sido consciente del poco tiempo que tenemos y de lo poco que podemos confiar en el futuro y en que nuestros planes -y ya ni hablo de los sueños- se realicen.
Porque sólo somos sombra.
