
Cada cosa que pensamos, nuestros planes, nuestros deseos, y hasta nuestros sueños conforman nuestro ser y es al final de nuestra vida cuando nos damos cuenta de que somos el resultado de la suma de todos nuestros actos.
Es mejor actuar cuando estamos a tiempo que dejar que todo fluya, porque la vida es un teatro: sin querer seguimos un guión que a veces nos deja improvisar, nosotros somos los directores y a la vez formamos parte del reparto junto a la gente que nos rodea.
¿Por qué no elegir a los mejores actores para representar nuestra obra? No sabremos quiénes son los adecuados hasta que caiga el telón unas cuantas veces y se cierre un acto con todo lo que acarrea: inclusión de nuevos personajes y cambio de escenografía.
2 comentarios:
Lo importante en el fondo,no es el comentario,me alegra mas saber que me lees,que te pasas por mi blog y das un poco de tu tiempo a lo que escribo!
Por supuesto muchisimas gracias por el comentario,pero sobre todo por leerme!
Eres mas que bienvenida a mi blog,a pasearte por el cuando quieras.
Mer
una idea bastante interesante....yo pensé algo parecido..
Publicar un comentario