12.5.09

Lo necesitaba

Solamente, cuando tus cincos sentidos están en completa armonía, como si de una orquesta se tratara, es cuando sabes que no es algo temporal, no es algo momentáneo. Son su voz, la forma de mirarte, sus manos, su olor, su forma de caminar... Amas la totalidad de esa persona, que se vislumbra en los sentidos.

Supongo que es algo inevitable el hecho de distanciarse un poco de todo, hasta de una misma. Lo mejor es cuando vuelves y ves que, aunque todo haya cambiado, esa persona sigue igual, pero solo para ti.

1 comentario:

Pablo Mariosa dijo...

El amor y sus misteriosos efectos...

Hacía mucho tiempo que no pasaba por tu espacio. Estuve un poco perdido, pero acá estoy.

Por supuesto, dejo caer mi invitación para que visites mi blog cuando quieras leer un rato.

Un beso,

Pablo