Cuando hace calor, cada rayo de sol se te clava en la piel, poro por poro, abrasando cualquier señal de resistencia que opongas a desfallecer en medio del flamante asfalto, que parece destilar petróleo puro.
Andas, y el suelo se te hace tan escabroso como si no llevaras calzado.
A eso se le llama día rojo. No es especial por lo que pase- porque lo cierto es que no pasa nada especial- sino por cómo lo sientes. Todo te irrita, te incomoda y te aburres de la vida.
A ese día rojo lo siguen los días verdes, marrones, rosas, blancos, azules y negros, y algunos colores más como el pistacho, que yo no estoy en contra de especificar tonalidades, pero el verde pistacho no se parece para nada al color de un verdadero pistacho.
3 comentarios:
Me encanta tu post...
Yo hoy tengo día bicolor, medio rosa, medio gris...
Un abrazo.
bonita ultima actualización, espero leer pronto la de los meses venideros ;)
Me quedo con climax blues band, por ejemplo
curiosa realidad
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