20.8.11




Leyendo mis escritos has de reconocer que yo te quería más de lo que creías.
Leyendo los tuyos has de reconocer que no me querías tanto como decías.






Img. Carla Van de Puttelaar

26.7.11

"Caminaba por la calle sin preocuparse por nada ni por nadie (al fin y al cabo estaba sola, o al menos eso creía). En el mundo en el que vivía todo era frío y pocas cosas tenían sentido, solo se preocupaba por ella, su instinto de supervivencia fue lo único que prevaleció con los años, la cordura era un insensato capricho que no podía permitirse, porque en un mundo de locos el cuerdo es el bicho raro.

Como todos, ella nunca estuvo lista para el amor, el arduo camino había rasgado su confianza y el dolor había fulminado su capacidad para preocuparse por alguien a quien quisiese, eso solamente le había llevado a sufrir y a llorar, por lo que conscientemente había dejado de hacerlo. El mundo le había hecho una mala jugada, así que solo quedaba seguir apostando; debía darse cuenta de las cartas que le hacían perder y algún día ganaría.
 
Para poder ser quien quería ser le faltaba algo, algo muy importante y muy difícil de aprender: le faltaba quererse a si misma, a pesar de no preocuparse mucho por lo que pensaran los demás sobre ella, la imagen que tenía de su persona era absurdamente mala y cambiarla para ella era casi imposible, nunca veía en el espejo lo que quería ver, su único defecto era haber dejado que el mundo le cambiase y que la chica dulce y amable se ocultase tras una máscara de dureza, desconfianza y aparente indolencia ante casi todo lo que le rodeaba, pero todavía queda camino y aún puede aprender a quererse, a vivir y a amar, solo es cuestión de tiempo."


Algo que alguien a quien querré por siempre escribió para mí como "despedida" un jueves 
22 de julio de 2010. Nunca se pierde la esperanza, y espero que vuelvas.

29.6.11

Se enajenó. Mucho. Necesitaba paliar su dolor desde hacía tiempo, pero como bien sabía no era posible, así que se limitó a tratar de transmitírselo a alguien.

¿A quién? No me lo contó. Me contó otras cosas, por ejemplo, que fue sencillo clavar sus sucias garras de harpía entre hueso y hueso, y arrancar un poco la piel para poder infectarle con el dolor que sentía. Pero ella seguía enferma de aquello, y él pareció algo entre inmune e indiferente. Quizás lo esté incubando... ojalá que no. Después de todo ella no quería. Fue un momento de éxtasis. Si bien pudo evitarlo, no supo cómo, o ni siquiera lo pensó. Porque acompañarla tan solo era envenenarse de su mal.

A veces trata de quemar la hiedra que envuelve su corazón. A veces baila entre esas llamas. A veces arde en esas llamas.

Fuego, fuego y fuego. Al final aburre, cansa... Joder, solamente quiere ser un poco de hielo: o que no le duela o que no le importe. De momento parece imposible. Ya le preguntaré dentro de unos meses a ver qué tal le va. Ojalá que no intente absorber a nadie más en su odio.

26.6.11

Crystal movies


Tonight I was watching a movie.
I was quietly, calmly laying on the couch.
Suddenly he arrived drunk as ever
and started to talk about an old friend that has died two years ago.
They hadn't contact since more than 10 years or more... maybe.
Anyway he was crying and he didn't let me watch that fucking movie.
Finally I stood up, I thrown the remote control into the crystal table.
A million of crystal fragments were floating on the air.
Some of these fragments sank on my body.
But I just went to my bedroom, then I closed the door and I slept right thought.

22.6.11

Paranoia


                         Terminé con mi hombre porque no pudo ayudarme con mi mente.
La gente piensa que estoy loca porque tengo el ceño fruncido todo el tiempo.
Durante todo el día pienso en cosas, pero nada parece satisfacerme.
Y pensar que voy a perder mi mente si no encuentro algo que la calme...
¿Puedes ayudarme a ocupar mi cerebro?

Necesito a alguien que me enseñe las cosas en la vida que no puedo encontrar.
                No puedo ver las cosas que hacen verdadera la felicidad, debo estar ciega. 
Haz una broma y suspiraré, y tú reirás y yo lloraré.
La felicidad que no puedo sentir y el amor para mí son irreales.
Y para ti, que estás leyendo estas palabras diciéndote mi estado actual, te diré que disfrutes de la vida.  

Ojalá yo pudiese, pero es demasiado tarde.

8.2.11

ABC

A veces te pienso...
Bueno, te echo de menos-
Cómo lo diga da igual-.
De todos modos estarás lejos...
Estaré siempre aquí.
Fíjate tú, que sé que no piensas lo mismo y aun así lo escribo.
Gentilmente te diré que tal vez no debimos... alejarnos.
Había tanta mierda en todo...
Ilusión, eso es lo que he perdido... ¡
Joder, como si quisieses volver!
Lo peor de todo es que no lo vas a leer (
Más me vale que no...)
Nunca nos volveremos a ver, en realidad (tonta de mí)...
Olvidé tu cara un tiempo, o eso esperaba haber conseguido.
Pero a veces... -
Quién sabe, igual siempre-
Recuerdo tus ojos:
Sólo tú me mirabas con esos ojos,
Tan tiernos y a la vez tan dolidos.
Una persona de verdad no te hubiese abandonado.
Veo que quizás nunca fui lo bastante buena para ti...
Y ya no sé qué más escribir sin derramar lágrimas en cada letra, en cada tecla...

6.11.10





Hurle encore une fois pour moi, monsieur,

puisque je ne le recommencerai pas à écouter plus jamais...









[img de: http://observatorio.info/2010/10/halloween-y-la-nebulosa-de-la-cabeza-del-fantasma/]

Sinopotser

El cielo macilento de aquella noche consiguió que me encerrara en mi cuarto. Me tumbé en la cama, y las mantas crujieron mientras me retorcía de sufrimiento. El techo se tornó caleidoscópico; nada tenía sentido entonces. Me costó dormir entre tantos pensamientos asquerosos de desdicha y despecho. Des... desnutrición, desamparo, descafeinado. Des... canso...

He despertado con una sensación de angustia que no logro controlar: peor que despertarse sin acordarse de la noche anterior, peor que haber estado fumando horas y horas (algo equivalente a meter la cabeza en la chimenea de una locomotora), peor que... peor que desear verte una noche más solo por saber que sigues vivo, que estás bien, que no me echas de menos, que no me necesitas más.

Lo peor es que quizá sí, quizá no, pero esa no es la cuestión.

25.9.10

Estás siempre ahí, vigilando cada movimiento. A veces tratas de adivinar el estado de ánimo de los demás, o lo que piensa la gente, según cómo mueven las manos, o si desvían la mirada, o si cambian su respiración, y eso te ayuda a elegir otras palabras o cambiar el tema de conversación.

Pero todo es en vano con él, porque a él todo le disgusta. Le disgustan tus uñas (largas, cortas, verdes o azules), le disgusta tu pelo, le disgusta si te pintas (y si no también), le disgusta tu ropa (pantalones largos o cortos, camisetas negras o rosas), le disgusta tu forma de hablar, tu forma de ser cariñosa con él, tu preocupación por su estado de ánimo...

Le disgustas.

Y te disgusta.

Y te disgustas.

9.9.10

Lo he perdido,
el Norte, el Sur, el Este... pero aun conservo el Oeste.
Todo está sucio, la ciudad está corrupta, las miradas vacías, la gente anda sin rumbo, las puertas no son acceso a ninguna parte, las ventanas no tienen paisaje, la rayuela no tiene números y las piedras quedan entre las celdas. No hay horizonte, no hay principio, no hay fin.
Pero tus pestañas... es que tus pestañas siguen ahí, entrelazadas. Sigues durmiendo, ausente de todo eso, pero yo no te veo.

Antoinette

Ella no quiere ser gobernada, ni dirigida, ni siquiera guiada por las personas entendidas. Esta es la cuestión hacia la cual todos sus pensamientos parecen, hasta el presente, estar concentrados. Fuera de esto, no reflexiona demasiado, y el uso que ha hecho, hasta el momento, de su independencia es evidente, pues sólo se ha preocupado de la diversión y la frivolidad.

3.2.10

Vuelve

Img. Carla van de Puttelaar

Sólo son canciones escritas con
tipografía sans serif
que describen imberbes
y atrevidos jóvenes
que invaden su mente.

Se consigue olvidar de los problemas,
pero las ensoñaciones hacen que arda por dentro.
Cruza las piernas temiendo que
se adivine todo el deseo que bulle.
Odia alimentar su caldera con fantasías
de sexo sucio y rápido
y chicos cleenex.


Porque los besos sin amor siempre son el mismo.

28.10.09

Todo va demasiado rápido. Cuando recién te levantas y sales a la calle sin previa preparación mental hasta la brisa más suave parece cortarte la cara, y entonces lamentas el maldito momento en el que se te ocurrió salir

Cuando hace calor, cada rayo de sol se te clava en la piel, poro por poro, abrasando cualquier señal de resistencia que opongas a desfallecer en medio del flamante asfalto, que parece destilar petróleo puro.

Andas, y el suelo se te hace tan escabroso como si no llevaras calzado.

A eso se le llama día rojo. No es especial por lo que pase- porque lo cierto es que no pasa nada especial- sino por cómo lo sientes. Todo te irrita, te incomoda y te aburres de la vida.

A ese día rojo lo siguen los días verdes, marrones, rosas, blancos, azules y negros, y algunos colores más como el pistacho, que yo no estoy en contra de especificar tonalidades, pero el verde pistacho no se parece para nada al color de un verdadero pistacho.

27.9.09

Blanco


Me gusta amanecer por las noches
a la ténue luz blanca de la luna
con tus dedos lacerantes
clavándose en mi piel pálida,
buscando calor entre mis piernas.

La condena de tu ausencia
que envuelve nuestras fotos de una fría atmósfera azul
hace que la eternidad no sea nada
al lado de mi espera.

Vuelve a mi cama esta noche.

9.7.09


Al noveno mes vivir en aquella amargura que me consumía le conocí. Llegó de repente, o más bien fui yo quien hizo que pareciese fortuito, hasta tal punto que me lo terminé creyendo.

Perdí el reloj el primer día que le vi, pero me convenció de que no lo necesitaba: "tú no consumes tiempo porque no venden el tiempo en las tiendas, nadie tiene una despensa con tiempo... el tiempo te consume a ti." Y esa fue la última vez que miré la hora.

Nos gustaba salir por la noche y enredarnos bajo las sábanas por el día. Comíamos en los tiempos muertos y corríamos para llegar lo más tarde posible.

Sin duda, cuando estábamos juntos el tiempo parecía detenerse. El Sol era una linterna que se iba apagando hasta convertirse en la Luna, un mero resquicio del fulgente pasado. Las estrellas pertenecían a esos restos, la dispersión de una vida.

No sé cómo sucedió todo. Cuando empezó el frío a él se lo llevó la blanca Caillech. En cuanto a mí... me compré un reloj nuevo para contar el tiempo que tarda en volver.

12.5.09

Lo necesitaba

Solamente, cuando tus cincos sentidos están en completa armonía, como si de una orquesta se tratara, es cuando sabes que no es algo temporal, no es algo momentáneo. Son su voz, la forma de mirarte, sus manos, su olor, su forma de caminar... Amas la totalidad de esa persona, que se vislumbra en los sentidos.

Supongo que es algo inevitable el hecho de distanciarse un poco de todo, hasta de una misma. Lo mejor es cuando vuelves y ves que, aunque todo haya cambiado, esa persona sigue igual, pero solo para ti.

20.1.09

Sombra


Sólo somos sombra... de lo que fuimos o de lo que seremos.
El presente no existe:
somos un cúmulo de historias pasadas con un ferviente apetito de mejorar lo pasado.

El presente deja de ser presente cuando lo nombras y se convierte en pasado. Pero ¿quién puede asegurarte que el futuro que planeas alguna vez será tu presente? No des por supuesto que ocurrirá algo por muy evidente que sea, porque realmente nadie sabe qué va a pasar.

Esta constante duda es la que me ha estado torturando esta semana. Y hoy más que nunca he sido consciente del poco tiempo que tenemos y de lo poco que podemos confiar en el futuro y en que nuestros planes -y ya ni hablo de los sueños- se realicen.

Porque sólo somos sombra.

8.1.09


Cerraba mis noches con sus manos frías. Un roce era más que suficiente para un viaje astral. “La constelación de tus lunares...” susurraba, y sus dedos saltaban de estrella en estrella estremeciéndome.

Escuchar su respiración entrecortada, notar su aliento cubriendo mi cuello. Ver su boca entreabierta, o cuando se mordía el labio de placer, con sus ojos siempre fijos en los míos...

Me gustaba dormir acurrucada bajo sus costillas y notar su respiración, que me abrazase la cabeza... Y cuando se dormía le tapaba el ombligo para que ninguna bruja malvada le sorbiese el alma.

Ya no hay más él porque el tiempo se lo ha llevado, pero dejó huella en mí y eso es lo que verdaderamente importa. Espero que yo tampoco haya caído en el olvido.

26.12.08

Nada

Aprende a leer entre líneas:
cama y whisky,
nórdicos, sábanas y cojines.

Yo yaciente,
yo desnuda,
yo sola
y la nada que me acompaña.

Me faltas tú.
No me gusta el silencio marrón
poco saturado y agrietado
que atrona mis mañanas.

Y por las mañanas
el viento afloja.
Dejo las ventanas abiertas
para recibir aire fresco,
pero ni él quiere hacerme compañía...

El viento no entra,
se derrama el whisky,
y el fuerte olor a alcohol
barato
se clava en el colchón,
y por las noches
no me deja dormir en paz.

Como las esferas de humo acumuladas en mi garganta,
que no quieren salir,
yo tampoco salgo:
me quedo en mi cama,
con mi whisky,
con mi nada.

30.11.08

El teatro




Cada cosa que pensamos, nuestros planes, nuestros deseos, y hasta nuestros sueños conforman nuestro ser y es al final de nuestra vida cuando nos damos cuenta de que somos el resultado de la suma de todos nuestros actos.

Es mejor actuar cuando estamos a tiempo que dejar que todo fluya, porque la vida es un teatro: sin querer seguimos un guión que a veces nos deja improvisar, nosotros somos los directores y a la vez formamos parte del reparto junto a la gente que nos rodea.

¿Por qué no elegir a los mejores actores para representar nuestra obra? No sabremos quiénes son los adecuados hasta que caiga el telón unas cuantas veces y se cierre un acto con todo lo que acarrea: inclusión de nuevos personajes y cambio de escenografía.